miércoles, 28 de diciembre de 2016

Poema Alfrediano: Parte XXIV

(Anteriormente, Alfredo escucha
la trágica historia de las cucarachas.
Al negarse a luchar a su lado, miles
de ellas se abalanzan sobre el).

De nada le servía gritar.
Inútil era suplicar.
En vano intentaba escapar.

Cientos de extremidades,
antenas, cuerpos, patas
caían sobre él violentas,
formando una vorágine de dimensiones colosales.

Se sentía totalmente vulnerable,
a pesar de tener un cuerpo intocable.

Se desplazo frenéticamente,
huyendo de ese caos desesperadamente.

Allá donde avanzaba,
aquella maraña
le rodeaba.

Parecía como si cada metro cuadrado
de aquellos infraseres se hubiese plagado.

Entonces, entre todas aquella marabunta aberrante
se abrió un pequeño hueco al instante.

Uno pequeño, diminuto,
por el cual no pasaban las patas
ni un solo minuto.

Aprovechó nuestro Alfredo,
para deslizarse hacia este,
aprovechando su condición de incorpóreo pedo.

Pero, mientras se movía,
aquella masificación de cucarachas
a todas partes le seguía.

Entre tantas monstruosas acompañantes,
tan solo seguía viendo aquel hueco,
que perseguía a ritmos desesperantes.

<<Esta tiene que ser la salida,
el único hueco entre todas las cucarachas,
o la alcanzo, o mi vida está perdida.>>

Tras un tiempo inmedible
intentando escapar de todo ser deleznable

se encontraba Alfredo agobiado
y sumamente desesperado.

Vió entonces una pequeña lumbre.
<<¡Por fin, es el final!
¡Adiós cucarachas, ojalá vuestro plan se derrumbe!>>

A medida que se acercaba
su semblante se ilusionaba.

<<¡Esa es la antorcha que vi en el pasillo inicial!
¡Por fin llegaré hasta el final!>>

Pero cuando ya estaba a punto de llegar,
comenzó a sospechar.

<<Espera un momento.
¡esto no es la salida de ese aislamiento!>>

Súbitamente los ojos enrojecidos desaparecieron.
Las patas, antenas y extremidades se desvanecieron

La antorcha se apagó.
Toda la luz se esfumó.

<<¡CERRAD LA PUERTA!
¡QUE NO SE PUEDA DAR LA VUELTA!>>

Un ruido ensordecedor
le avisó de que estaba
atrapado en aquel interior.

Asustado como estaba con todas sus fuerzas gritó.
Pero sus fuerzas en vano gastó.

Largo tiempo sintió que estaba encerrado.
Finalmente escuchó una voz que le dejó desconcertado.

<<VAYA, VAYA, SI ES NUESTRO QUERIDO AMIGO...
¿SIGUES PENSANDO QUE NUNCA LUCHARÁS
EN ESTE BANDO, CONMIGO?

<<EN REALIDAD TENÍAS RAZÓN...
MIS DISCULPAS MÁS SINCERAS,
COMETIMOS UN ERROR QUE NO TIENE PERDÓN.

<<DEPOSITAMOS NUESTRA ESPERANZA
EN UNA INÚTIL PROFECÍA.
NO PODEMOS BASARNOS EN ELLA PARA UNA VENGANZA...>>

Interrumpieron la voz una especie de rugido entrecortado
era la malévola carcajada de ese ser enajenado.

<<POR ELLO, HEMOS ESTADO REFLEXIONANDO...
Y DE TI ACABAREMOS PRESCINDIENDO.

<<PASARÁS EL RESTO DE TU PATÉTICA EXISTENCIA
ENCERRADO EN ESTA SALA, POR MÁS QUE PIDAS CLEMENCIA.

<<PERO TRANQUILO, SERÁS BIEN RECORDADO.
GRACIAS A TI, NUESTRA VISIÓN DE ESPECIE SE HA ACLARADO.
TRAS EL CATACLISMO QUE NOS HAS CONFIRMADO,
LA HUMANIDAD DEBE DE HABERSE DEBILITADO.

<<ACABAR CON LOS ÚLTIMOS HUMANOS
SERÁ UN TRABAJO FÁCIL EN NUESTRAS MANOS.

<<DE HECHO... PUEDE QUE LA RAZA NO EXTINGAMOS...
A UNOS POCOS DE ELLOS MANTENDREMOS.
LES HAREMOS SUFRIR, LES TORTURAREMOS,
COMO A NUESTRAS HERMANAS DEL EXTERIOR LES TRATAREMOS.

<<Y FINALMENTE, AL CABO DE UNOS AÑOS
PROBABLEMENTE NOS CANSEMOS...
Y A LOS ÚLTIMOS BRUTALMENTE MASACREMOS,
EXTINGUIENDO A ESOS SERES CRUELES Y HURAÑOS.>>

Mientras decía todo esto,
Alfredo intentó filtrarse por las paredes
y huir de ese eterno arresto.

La cucaracha adivinó sus intenciones,
y dijo sin más dilaciones:

<<Y NO CREAS QUE VAS A PODER ESCAPAR.
ESTAS PAREDES JAMÁS PODRÁS TRASPASAR.

<<ESTÁN FABRICADAS CON CADÁVERES,
DE CUCARACHAS VIEJAS QUE MURIERON
EN CIRCUNSTANCIAS NATURALES.

<<Y POR SI NO TE HAS DADO CUENTA,
A NOSOTRAS NO NOS AFECTAS,
NI TÚ, NI TU PESTE CRUENTA.

<<SOMOS INVULNERABLES A ESOS FÉTIDOS OLORES,
Y TU NO NOS CAUSARAS MÁS PORMENORES.

<<POR OTRA PARTE, NOSOTRAS VAMOS A ORGANIZARNOS,
EN UNAS SEMANAS COMENZAREMOS A DESPLEGARNOS.

<<TE AGRADEZCO EN NOMBRE DE TODAS,
QUE NOS ALERTASES DE LA SITUACIÓN DE LOS HUMANOS.
ESTA VEZ, ¡SEREMOS GANADORAS!>>

El eco de aquella voz se apagó.
De nuevo Alfredo solo se quedó,

Ni siquiera se molestó en atravesar las paredes.
Jamás traspasaría los restos de esos seres.

Había sido engañado astutamente.
Al menos, para arrepentirse tendría mucho tiempo por delante,

encerrado en aquella sala hasta el final,
sabiendo que la humanidad,
por su culpa se enfrentaría a un destino fatal.

(Pobre Alfredo... pero el no tiene la culpa, ¿cierto?
no le podemos reprochar que haya alertado
a las cucarachas de que ha llegado su hora.
Ahora, quedará encerrado aquí, sin ninguna esperanza.
¿Cómo? ¿Esperáis otro giro de 180 grados?
¿Y si el giro inesperado... es que NO hay giro inesperado?
¿Eh? Puede que se me acabe ya la inspiración, y
este sea el final. Si, una historia con potencial,
que aún tiene cabos sueltos y misterios... ¿y a mi
que me importa dejaros con la intriga? O quizas...
todo lo que he escrito en este paréntesis sea
una solemne estupidez. En la parte XXV lo sabréis,
amigos. Porque, sí amigos, nuevo giro inesperado:
pronto la siguiente parte).

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