sábado, 8 de octubre de 2016

Poema Alfrediano: Parte III

(Anteriormente, Alfredo es engañado por el sapo, y sigue
su camino a la busqueda de un cuerpo. Se encuentra con
un científico, que tampoco tiene ningún remedio para
su condición de pedo. Así, nuestro amigo sigue su aventura)

Alfredo no perdió la esperanza, le deseó suerte al hombre,
y continuó la búsqueda de un remedio contra su hecatombe.

Podría con el anciano haberse quedado,
desistir su búsqueda y aceptar tener al menos un amigo.
Pero por un objetivo más ambicioso le había dado.

El quería ser amigo de toda la humanidad,
no vivir con un solo integrante de esta,
y para conseguirlo cruzaría cualquier adversidad.

Siguió vagando a lo largo y ancho de este mundo,
preservó su entusiasmo, no se detuvo ni un segundo.

Al fin y al cabo, siempre se puede aguardar,
los pedos no mueren, siempre estarán ahí para apestar...

En esas llegó hasta zonas frías de lo alto del globo,
zonas áridas, en las que no se veía ni a un triste lobo.

El pedo pensó: <<Dios mío, si no me largo pronto,
me quedaré congelado en el hielo como un tonto>>.

Pero era demasiado tarde, una tormenta de nieve,
le dejó congelado y atrapado en el relieve.

Ahora pensareis: <<Que caca, ¿Así acaba este relato?>>
Pues no, listos, aún continúa este cuento barato.

Un tiempo largo transcurrió.
Pasaron décadas, e incluso siglos,
pero a los dos milenios, algo cambió.

La humanidad, que es una irresponsable,
cuidó del planeta de manera abominable.

Finalmente, el calentamiento global,
castigó a la gente por su conducta banal.

Desapareció la maravillosa capa de ozono,
y en consecuencia de tal desastre,
las temperaturas hicieron que ardiera hasta el abono.

Los océanos se fueron a criar la malva,
erupciones volcánicas emergieron a mansalva...

La tierra se convirtió en un verdadero infierno,
casi ninguna planta, animal ni ser humano,
sobrevivió a semejante averno.

Solo una región del mundo aguantó esta destrucción.
En la gélida zona del norte, Alfredo encontró su salvación.

Pues era tan fría y estaba tan helada,
que la sensación de calor fue paliada.

Aún así, el hielo se derritió ligeramente,
permitiendo a Alfredo descongelarse rápidamente.

Dijo: <<Este sitio era distinto hace un momento,
lo juraría por todo el firmamento>>.

Y se llevó una sorpresa al acercarse a la frontera del helado territorio:
<<¿Cómo? ¡En un instante, esto ha pasado a ser un infierno notorio!>>

Resulta que Alfredo no fue consciente del tiempo pasado,
puesto que durante dos milenios sufrió criogenizado.

Entonces se encontró una dificultad  mucho mayor:
<<¿Como voy a salir de esta zona si fuera hace tanto calor?>>

Y es que los pedos no son del todo inmortales,
en contacto con el fuego, son inflamables...

Entonces pensó: <<¿Y por qué no arriesgarme?
No tengo nada de lo que arrepentirme...>>

Y como además pudo comprobar,
incluso a aquella tundra en la que estaba,
pronto la misma suerte le iba a alcanzar.

Las temperaturas ganaban terreno a la tierra helada
paulatinamente se derretía,
hasta que finalmente no quedaba nada.

Incluso el agua en la que el hielo se transformaba,
pronto, por influencia del calor
sin remedio se evaporaba.

Y así, salió de la parte del planeta estable,
mientras esta se desintegraba,
para meterse en una zona indeseable.

<<¡Cuanto calor hace, Dios mío!>>
Decía, a pesar de poner toda su voluntad
en avanzar sin pausa y con brío.

Ni tan solo él estaba seguro de que hacía,
y mucho menos, de a donde,
con su errático paseo, se dirigía.

El calor le causaba mareos,
y comenzó a flotar errático,
dando vueltas y rodeos.

Mientras tanto, la tierra de fuego avanzaba,
las temperaturas ascendían más aún,
y todo en derredor las llamas y el magma devoraban.

De repente, empezó a sentirse menos pesado.
Iba inmensamente liviano y aligerado.

Se le ocurrió mirar hacia el suelo sobre el que flotaba,
se encontró con una catástrofe que no imaginaba.

¡Estaba derritiéndose por momentos!
Dijo:<<¡El mundo no tiene sentimientos!

<<Supongo que este es mi merecido,
por las malas acciones
que por estupidez he cometido.

Lo siento por todos a los que asfixié,
lo lamento por aquel gigante al que
de forma cruel maté...

...espero ser algún día perdonado...
...no quería... ,,,no...
...ojalá a ningún inocente hubiese asesinado...>>

Cada vez más aturdido estaba,
incapaz de hablar se sentía,
y apenas ya flotaba.

Se formaba bajo él un charco de metano,
cada vez mayor era este,
y cualquier esfuerzo por evitarlo era en vano.

Finalmente se fundió al completo,
licuado desde los pies hasta el careto.

No podía hablar ya, ni siquiera moverse,
ni ver, ni escuchar y solo podía preguntarse:

<<¿Así que es esto estar muerto?
¿No hay paraíso, nada es cierto?

<<No siento mi cuerpo, no puedo mirar,
ni siquiera siento mi voz, no puedo hablar.

<<¿Y esto es lo que me depara el futuro?
¿Vivir la eternidad sumido en un mundo oscuro?>>

Sumido en sus pensamientos, atrapado en el fin de la vida,
se hacia la idea de pasar la eternidad en esa oscuridad sin salida.

Pasaban horas, días, semanas...
noches y mañanas...

De repente, empezó a escuchar,
muy vagamente, a mirar.

¿Acaso su gaseoso cuerpo volvía a vivir?
¡Sí! Notaba como el mundo volvía a sentir.

Volvía a ver un escenario lleno de destrucción.
un infierno, que en minutos le causó una fundición.

Pero, ahora no estaba derretido,
ni siquiera un poco tullido.

<<Eh, tu, ¿acaso no me ves?>>
Una voz le hizo girarse del revés.

Provenía de un hombre de baja estatura,
pero con una cara que reflejaba gran amargura.

Habló Alfredo <<¿Cómo es que no me temes?
¿Tienes acaso alguna clase de poderes?>>

Contestó el hombre: <<He visto cosas mucho más horribles.
Tu presencia, y tu hedor, no son los menos apacibles.

<<Fuego y destrucción me han acompañado,
y a fuerza de resistir toda esta calamidad,
he adquirido una gran adaptabilidad,
soy capaz de aguantar cualquier gas que hayas emanado.

<<Pero eso no es lo que importa ahora mismo.
Debes saber, oh, gran monstruo de gas,
lo que sucedió al transformarse este mundo en un abismo.

<<Ponte cómodo, te explicaré todo lo ocurrido,
entenderás la maldición que a la tierra le ha caído.

<<Era yo un feliz granjero,
con una vida simple y llena,
a pesar de tener poco dinero.

<<Tenía también una esposa,
y fruto de nuestro amor nacieron
dos hijos, que vida más hermosa...

<<Habíamos notado un clima más agresivo los últimos meses.
No imaginamos el desastre que nos caería en nuestras sienes.

<<Vivíamos en un lugar lejano como sencilla gente del agro,
alejados de las ciudades y de la mayoría de la humanidad,
viviendo en tierras de las que no se podía esperar ningún milagro.

<<Fueron las grandes ciudades las responsables.
Los humanos, con sus fábricas y polución,
llenaron la atmósfera de contaminación,
arruinando la naturaleza como miserables.>>

Alfredo muy confuso en ese momento se sentía,
pues palabras como fábricas o polución,
jamás había oído ni entendía.

<<Con los siglos esta práctica habían llevado,
pues aunque eran conscientes de los riesgos,
hasta entonces nada había pasado.

<<Y fue mucho tiempo tras este ciclo iniciar,
cuando la catástrofe no se hizo esperar.

<<Ocurrió sin darnos cuenta, fue todo rápido e inesperado...
de repente, alrededor de la granja mil volcanes habían estallado.>>

Mientras decía esto, el hombre saco un cuchillo azulado.
Alfredo no prestó atención, el relato le tenía hipnotizado.

<<El cielo rojo y negro se había tornado,
como si una noche infernal
sobre nuestras cabezas hubiese llegado.

<<Y no estaba del todo errado,
pues el ocaso de nuestro mundo
ya había comenzado

<<Todos corriamos con toda nuestra energía,
pero sabíamos que de la muerte nadie escaparía.

<<Mi mujer, y luego nuestros dos pequeños,
sucumbieron aquella primera noche,
y de sus cadáveres las llamas se hicieron dueños.

<<A penas su muerte me dio tiempo a llorar,
pues tan solo podía huir mientras todo a mi alrededor
en lo que nos rodea ahora se acababa por transformar.

<<De ello muchos años no han pasado,
pero me perseguirá a cada respiración,
hasta que este infierno mi alma haya dejado.

<<He danzado un largo vals con la muerte,
pero esta pesadilla ya ha llegado demasiado lejos.
No puedo vivir así, mi mente no es tan fuerte...

<<Pero ahora debe acabar, pues si fenezco,
debe ser por una buena causa,
una oportunidad de hacer el bien merezco...

<<Hace miles de millones de años no había universo,
solo la nada absoluta pervivía.
era todo un vacío dimensional oscuro y adverso.

<<Entonces, una presencia astral lo revirtió todo.
No se sabe como hizo tal proeza, pero así fue.
Algunos le llaman Dios, pero nadie sabe su verdadero apodo.

<<Esa poderosa fuerza, creó el universo de cero.
Este y cualquier cosa que más allá exista.
Formó las galaxias, y estrellas, hasta la idea de agujero negro.

<<Además, eligió nuestro planeta como el electo.
De todos los incontables que existen,
en él nacería la vida, sería un proyecto perfecto.

<<La historia todavía continua después de todo esto.
Hace miles de años se fundó una secta de aspecto funesto.

<<Esta secta tenía una enorme influencia en el mundo.
Esta apoyaba que el mundo desaparecería en un desastre profundo.

<<A pesar de su siniestra apariencia,
no tenían una intención malvada,
y deseaban que la humanidad fuese salvada.
Y por ello utilizaron su avanzadísima ciencia.

<<El líder mandó la construcción de un enorme dispositivo,
este, solo en una catástrofe como esta, debe de estar activo.

<<Se dice que puede devolver todo a la normalidad,
pero como no se halle pronto, di adiós a la humanidad.

<<Sin embargo, solo alguien muy especial,
puede activar la máquina,
y evitar que el mundo se enfrente a su final.

<<Hablaba la profecía,
de que un ser sin un cuerpo,
un monstruo ventoso sería,
quien tal proeza realizaría...

<<La máquina está situada
en los más profundo de
esta tierra devastada.

<<La entrada no es fácilmente localizable,
pero eventualmente, por azar
rezaré para que la puedas encontrar,
y de la salvación de todos seas responsable.

<<Esto es todo lo que se al respecto...
...y ahora...>> dijo alzando el cuchillo,
<<finaliza aquí mi horrible trayecto>>.

Alfredo, le interrumpió rápidamente:
<<¿Y como se que hablas verdaderamente?>>

Y fue entonces cuando él se apuñaló.
Con su boca sangrando, y muriendo rápidamente,
el pobre desgraciado exclamó:

<<¡Porque yo... soy el último de la secta de los Chusos!>>
Su cuerpo se iluminó, se desvanecieron sus piernas y brazos.

Luego el torso, y finalmente, se oyó una voz:
<<No me falles, salva a este mundo veloz...>>

Y por último antes de desaparecer,
cuando solo se veía su boca sangrante,
dijo esta ahora plácida y sonriente:
<<Al menos mis seres queridos volveré a ver...>>

(Como diría un modernillo: LOL. En la próxima
entrega veremos en que desemboca esta enmarañada trama.
¡Disfrutad!)

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